¡Larga vida a la Artesanía!

Por Marga Crespo

Cuando Ignacio Buqueras y Bach y Alfonso Martínez nos propusieron firmar un convenio marco de colaboración entre nuestra consultoría, INNOVARTE y ADIPROPE, tanto Elisabeth Eguía como yo nos declaramos muy felices por la posibilidad de colaborar con esta prestigiosa asociación en actividades dirigidas a la preservación y difusión del Patrimonio Mundial, especialmente en las que tienen como objeto el apoyo y promoción del trabajo de los arquitectos, artesanos e investigadores que están contribuyendo con su trabajo a la conservación de técnicas y elementos tradicionales de gran valor, en España y en aquellos países con los que ésta comparte estrechos vínculos históricos y culturales. Conocíamos a Alfonso Martínez desde hace años, y hemos seguido de cerca sus interesantísimos proyectos, siempre admiradas por su exquisita labor en la comunicación y promoción del Patrimonio de la Humanidad. Él nos presentó a Ignacio Buqueras y Bac, y …¡cualquiera que conozca a Ignacio, deducirá cuán prontamente nos pusimos a su disposición para sumar nuestros esfuerzos!

En primer lugar, permítanme que les cuente un poco quiénes somos y qué hacemos. Elisabeth Eguía Barinaga, mi socia, es filóloga y fotógrafa. Yo, Marga Crespo Trevijano, soy diseñadora industrial. Fundamos INNOVARTE recién estrenado el siglo XXI, con la vocación de brindar un servicio técnico de alto nivel en los sectores de la artesanía, basado en una metodología propia que ha hecho posible, a lo largo de estos casi 20 años, la realización de ambiciosos proyectos en España y en numerosos países de Iberoamérica y el Magreb, fundamentalmente en Marruecos.

Respondiendo a la petición de Ignacio de escribir un artículo en estos momentos de forzosa reclusión, tomo la ocasión al vuelo para hablar de aquello que constituye la base de nuestro negocio y la más importante, la más fuerte, de nuestras pasiones: la Artesanía, y también del proyecto que tenemos entre manos en estos momentos: “Continuadores. Arte Vivo Andalusí en España, Marruecos y Cuba”.

Mi amor por la Artesanía y mi compromiso con ella me la inculcaron dos personas y un país. La primera, en mi infancia, fue mi padre: un médico rural que compraba cuantas piezas de artesanía tradicional podía conseguir, no para coleccionarlas, sino para usarlas y disfrutarlas. La segunda, en mi época de estudiante, fue un país: Italia, donde las élites del diseño le otorgaban a la Artesanía -siempre renovada de calidad y adaptada a los nuevos tiempos- la clave del éxito del “Made in Italy”. Mientras tanto, en la España de los años 80 se asociaba la Artesanía a lo “folklórico”, a lo “antiguo”, a lo “cutre”… siendo menospreciada por la administración hasta el extremo de dejar morir en 1994, a la maravillosa Fundación de Gremios. Nada más y nada menos. Por otra parte, la promesa nunca cumplida de exonerar del IVA a los productos artesanales y la entrega total de las competencias en esta materia a las Comunidades Autónomas, no favorecieron a mi modo de ver, la prosperidad del sector, o al menos la de todos los artesanos españoles, ni su proyección internacional. Por último, – y me da verdadera alegría poder contarlo- mi decisión de fundar INNOVARTE junto a Elisabeth Eguía se la debo en gran parte a una persona muy cercana y muy querida por todos nosotros: a Federico Mayor Zaragoza. Él no lo sabe – no he tenido ocasión de contárselo-, pero estoy segura de que si lee este artículo, se sonreirá. En 1997, yendo en un taxi camino del aeropuerto, estaba yo repasando mentalmente el curso que iba a impartir horas más tarde en La Orotava, Tenerife, dirigido a un grupo de representantes de las instituciones estatales y fundaciones más importantes del sector de la artesanía, de casi todos los países de Iberoamérica. Invitada por la extinta Fundación Cultural Española para el Fomento de la Artesanía, me disponía a viajar para dar un taller intensivo sobre Diseño y Artesanía, en el marco de un programa que se mantenía en pié con algunos fondos que quedaron de la celebración en del V Centenario del Descubrimiento de América, en 1992. Iba yo, pues, en el taxi pensando en añadir otros dos contenidos a mi curso – que por cierto, en aquellos años eran bastante insólitos, por lo menos en España-, y pensando en consecuencia cambiarle el título por otro mucho más ambicioso e impresionante: ”Creatividad, Innovación y Diseño en la empresa artesana”, pues me encontraba en aquellos momentos colaborando con Edward de Bono, el creador del término “pensamiento lateral” desarrollado posteriormente en el libro “Seis sombreros para pensar”, pareciéndome de lo más pertinente. Entonces, recuerdo, llegó a mis oídos desde la radio del taxi (o quizás desde el mismo cielo) la voz de Federico Mayor Zaragoza, todavía Director General de UNESCO, que hablaba sobre la Artesanía con verdadera pasión y sabiduría. Su entrevista radiofónica me confirmó lo que ya sabía: que las personas cultas, las que aman el Patrimonio y la Cultura, el Progreso y la Equidad, valoran la Artesanía. Y se me quedó grabada para siempre una frase, con la que coronó su intervención: “La Artesanía representa el high-touch, frente al high-tech de los productos industriales”. Me marcó. Han pasado más de 20 años, entramos poco después en la era digital, y ese pensamiento de Federico Mayor Zaragoza se mantiene aún vigente. También, 20 años después de este mi primer curso sobre Creatividad, Innovación y Diseño en Tenerife, el 13 de abril de 2017 la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió designar el 21 de abril Día Mundial de la Creatividad y la Innovación.

Desde entonces, desde ese día, me dediqué casi exclusivamente a este sector, fundando pocos años después INNOVARTE. Esa fue nuestra arriesgada apuesta, pero el tiempo nos dio la razón. A pesar de los drásticos cambios debidos a la globalización y a los nuevos gustos y hábitos de las nuevas generaciones digitalizadas, pensamos que en el siglo XXI y contra lo que parecía entonces la opinión más extendida, la Artesanía, lejos de morir, jugaría nuevos y apasionantes roles y ofrecería posibilidades de negocio, siempre y cuando la innovación, la calidad y un buen marketing estuvieran presentes. La Artesanía es todavía una actividad complementaria a la agricultura para millones de personas en países en vías de desarrollo, siendo necesaria para su subsistencia. Constituye en todo el mundo una oportunidad de trabajo e inserción para colectivos en riesgo de exclusión social y, en el extremo opuesto, es la esencia de la industria del lujo más exclusivo, mercado que atravesaba -a pesar de las crisis y hasta el imprevisible futuro que nos aguarda tras la pandemia- por un excelente momento. Exponente de primer orden de la identidad cultural de los pueblos, la Artesanía interviene en la rehabilitación del patrimonio material, acompaña al turismo de calidad, es reclamada por el consumidor culto y representa una industria sostenible, respetuosa con el medio ambiente. Tradición, diseño, origen, lujo, ecología… ¡La artesanía está viva!

En los últimos tiempos, hemos ampliado nuestro ámbito de actuación con la realización de proyectos culturales, que tienen como objetivo la investigación y difusión de las artes populares y tradicionales. A continuación les hablaré del último, que lleva por título “Continuadores. Arte Vivo Andalusí en España, Marruecos y Cuba”, que presenta en las siguientes líneas María Jesús Viguera Molins, de la Real Academia de la Historia y una de las principales impulsoras de este proyecto:

“África, Europa y América hermanados en un viaje a través del Atlántico que reúne a tres países: Marruecos, España y Cuba, selectos los tres para esta presentación de casos admirables, como un alarde actualizado del cultivo creativo de varias manifestaciones sabias y artísticas, bien convincentes y modélicas, entre lo mucho que abarca este rico legado común -tradicional y aún hoy reiterado- que podemos englobar bajo el marbete de lo magrebí-hispano, como raíz de fructíferas manifestaciones culturales que germinaron y siguen produciendo sus frutos hasta nuestros días, con tan notable difusión en el Nuevo Mundo americano, pero alcanzando además repercusiones mundiales, pues los conocimientos —eruditos, estéticos o técnicos— son siempre un gran manantial que fluye… atravesando largos tiempos y amplios espacios: al menos, los 13 siglos y los 3 continentes, de alguna manera invocados en «Continuadores: Arte vivo andalusí en España, Marruecos y Cuba».

En esta aventura nos guiarán sus «Continuadores», 45 hombres y mujeres precisamente dedicados al estudio y difusión, producción y reproducción, rehabilitación e interpretación de los tesoros culturales que al-Ándalus produjo, cuya raíz compartimos, y que aparecen perpetuados por artes y artesanías con varias funciones, entre ellas el solaz humano en jardines, adornos, sabores, música… con sus no olvidados protagonistas de esas artes vigentes.”

Este proyecto es el resultado de la confluencia de las dos áreas principales de trabajo de INNOVARTE. Por una parte, la que se ocupa de los programas de cooperación internacional en el sector de la artesanía, que como hemos dicho, nos han llevado a ejecutar una larga lista de proyectos como “Tesoros del Patrimonio Mundial de Cuba “, realizado con el apoyo del CNPCC (Consejo Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba) y “Los Colores Culturales de Marruecos”, financiado por AECID.

Esta iniciativa, que empezó a dar sus primeros pasos en 2018, trata de poner en valor las manifestaciones artísticas y culturales andalusíes que forman parte de la historia de España, resaltando lo que este legado nos une a otros países con los que compartimos nuestra historia, dejando de lado cualquier aspecto relacionado con el contexto político que pudiera interferir en nuestro empeño. Trata de promover las inversiones en el campo de la restauración y preservación del patrimonio, apoyando la internacionalización de artistas, expertos y empresas artesanales españolas gracias a las cuales permanecen vivos estos oficios. Se enmarca en el ámbito de la cooperación cultural para el desarrollo, siendo sus líneas principales la preservación del patrimonio cultural y el apoyo a la capacitación de agentes en los diferentes ámbitos y sectores de la cultura, estimulando el proceso creativo y el rescate de técnicas en peligro de extinción.

La presentación oficial tuvo lugar en diciembre de 2018, hace poco más de un año, mediante una gala cultural en la sede de la Biblioteca Viva de al-Ándalus, Córdoba, gracias al apoyo de María Jesús Viguera Molins, que organiza las actividades culturales de esta institución cordobesa dedicada al conocimiento sobre el mundo andalusí, y corrió a cargo de un selecto grupo de personalidades del mundo de la cultura cordobesas y de otros puntos de España, como la Directora General de los Clubes UNESCO, el Cónsul General de Marruecos, y la Agregada Cultural de la Embajada de Cuba, entre otras. El proyecto fue merecedor del uso del «SELLO 2018 AÑO EUROPEO DEL PATRIMONIO CULTURAL», otorgado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España.

Recientemente, este Ministerio ha concedido también a “Continuadores…” una subvención, en la línea de ayudas que tiene como objeto apoyar la innovación de las industrias culturales y creativas mediante proyectos digitales y tecnológicos, y que servirá para dar soporte y continuidad a la red que se está creando, en la que ya participan más de 45 expertos y relevantes instituciones culturales de los tres países. En los próximos meses, y dado el eco que el proyecto está teniendo, tenemos previsto ampliar la red con profesionales y entidades de otros países en los que la huella andalusí se mantiene vigente, como Italia -en concreto, Sicilia-, e iberoamericanos – como México y Colombia-, por lo que el futuro título deberá reflejar el nuevo ámbito de intervención. Permítaseme un guiño: como han visto, no tenemos problemas en cambiar el título de nuestros cursos y proyectos… ¡si la razón es porque están mejorando o creciendo!

Contaremos así con una plataforma online en la que quedan alojadas todas las labores realizadas, dándoles a los protagonistas la posibilidad de impartir capacitaciones online de diferentes formatos, facilitar la venta online de productos artesanales y publicaciones, dar a conocer sus servicios profesionales como restauradores y constructores, dentro y fuera de España y disponer de un área de contacto e intercambio para la creación de redes de profesionales del sector cultural. En los próximos días podrán visitar la web, estando ya activas las redes sociales.

Pero los beneficiarios y destinatarios del proyecto no son solamente los artesanos. También incluye a técnicos, estudiantes, aficionados e investigadores españoles y de otros países interesados en las manifestaciones artísticas de origen andalusí: la arquitectura, la música, la creación de jardines, la gastronomía y los perfumes, sin olvidar al público en general. Así, ofrecemos a quienes estén interesados, la posibilidad de organizar y llevar a cabo conjuntamente una serie de actividades culturales como exposiciones, ponencias, talleres de artesanía y gastronomía, actividades para niños, conciertos y visitas guiadas.

Quiero terminar este artículo con otra frase inspiradora, ésta de Alfonso Martínez, autor y promotor de títulos tan próximos a este proyecto como “Caminos de Al-Andalus”, y que nos ha dejado en la página web de su magnífica Editorial Alymar: «Una civilización sin el conocimiento de su Patrimonio Histórico y los orígenes de su cultura es como un árbol sin raíces».

¡Larga vida a la Artesanía!

www.innovarte.net
www.continuadores.com

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